MANIFIESTA

Manifestar es una forma de exponer y exhibir públicamente una opinión. En el derecho a manifestar públicamente, intervienen elementos como por ejemplo:

– El número de personas (dos o más); generalmente el éxito de una manifestación puede medirse en función del mayor número de personas que participe,

– El lugar donde se realiza (generalmente en las calles y mejor aún, calles muy visibles),

– La fecha (simbólica porque se recuerde o conmemore algún hito de la historia relevante u oportuna, porque responde a acontecimientos o situaciones puntuales que se estén viviendo en el contexto social),

– El propósito (generalmente, mostrar que un número significativo de personas está a favor o en contra de determinadas situaciones que están asociadas a la vida en comunidad, derivada de políticas de estado, situación de una persona, aprobación o entrada en vigencia de una determinada ley, entre otras muchas motivaciones).

El propósito tiene una clara intención de protesta y de reclamo a las autoridades por descontento colectivo. Las manifestaciones públicas deben ser permitidas, escuchadas y analizado su contenido para dialogar las mejores formas de convivencia. Pero por tratarse de demandas ante los órganos del  poder y esto incomoda y desagrada a quienes lo ejercen en una sociedad, la respuesta en la mayoría de los casos, se produce en forma violenta y desproporcionada. En las sociedades donde se producen mayor cantidad de protestas, como ejemplo de manifestación pública, se registran instituciones menos eficaces de generar mecanismos de participación directa en los asuntos de colectivo. La protesta se materializa cuando no existen espacios de discusión y diálogo suficientes para canalizar los acuerdos sociales. Por ello, es importante entender que la manifestación  pública, es una forma de conversatorio demandante de ideas y opiniones sobre acciones que deben hacer o dejar de hacer quienes tienen a su cargo el ejercicio de la función pública en un país.